Una mujer busca su destino

Este blog toma su nombre de algo muy especial en mi vida. Es el título de un libro de la adolescencia de mi madre y que estando en la librería de casa y siendo yo desde muy pequeña una lectora voráz, me marcó mucho, porque fue uno de los que inició mi amor a la lectura de libros con contenido de verdad, luego ha sido una constante en muchas conversaciones con mi adorada progenitora.



Cuenta la vida de una mujer que teniendo en sus posibilidades interiores y económicas ser alguien válido en la sociedad, por el digamos desamor de su familia vive una existencia anódina y gris hasta que alguien la empuja y ayuda a encontrar su verdadero yo.



Buscarse a si mismo es algo que todos deberíamos plantearnos y llevar a cabo cada día de nuestra vida, núnca conformarse con ser carne de modas efímeras, sino ser nosotros mismos, aprender a respetar a los demás pero empezando por respetar nuestras convicciones, nuestros más íntimos sentimientos y mostrar al mundo quienes somos, no lo que los demás quisieran que fueramos o lo que convenga en cada momento.



Núnca pretendí ser la más popular, la más guapa, la más lista ni la más nada, solo quise ser siempre YO, una mujer que busca su destino, me a costado mucho dolor llegar a comprenderme, quererme e incluso respetarme, reirme de mis complejos, de mis neuras y como no de mis locuras.



Espero que mis cosas os sean interesantes y amenas, pero tened por seguro que lo que leais será exactamente lo que pienso en ese momento, con mis dudas, con mis muchos defectos y mis muchas limitaciones.







sábado, 10 de mayo de 2014

Luis Eduardo Aute - Quiereme

1 comentario:

  1. Quiéreme...

    Quiéreme, porque todo es un desierto fuera de ti.. aunque solo sea un instante... quiéreme... tanto como yo... aunque eso no es posible, jamás sabrás lo que te he querido, jamás podrás imaginar ni en tus más locos sueños la calidad de mi amor. Ahora he cambiado el quiéreme... por el quiero me... me quiero cada día más y cuanto más me quiero mejor te quiero de lejos a ti, Demasiadas lunas aullando a la luna me han endurecido la piel y ya loba crecida no necesito lobo que me aúlle... ya no creo en falsas promesas, en caballeros andantes y galantes...creo en mi.... pero a pesar de eso... siempre me quedará en la boca y el corazón... un Quiéreme...

    ResponderEliminar